A 90 años de su fundación, la Escuela Bancaria y Comercial está consciente de que hoy el cúmulo de información se incrementa exponencialmente y de manera vertiginosa, hecho que nos define históricamente como “sociedad de la información”.
La sociedad de la información es más que un concepto, es una realidad evidente e innegable que, sin embargo, debe ser controlada, matizada y dirigida hacia una aspiración cultural: la sociedad del conocimiento.
No es lo mismo tener información que tener conocimiento. Al menos, así pensamos en la EBC, donde elevamos a principio institucional el propósito de ir más allá del estudio escolar, de extender la idea de aprendizaje a toda una forma de vida y de tener una actitud de observación científica y constante del mundo, observación que no es contemplación sino análisis, reflexión y disposición a aprovechar los datos (la información) para aportar nuevas herramientas de crecimiento individual y colectivo.
Trabajamos con la inspiración de nuestros Principios Institucionales, cada uno de los cuales nos hace ojear el futuro en busca de retos, a la vez que cada uno de ellos nos ayuda a definir en el presente las maneras y los instrumentos del cumplimiento cotidiano:
Después de ocho décadas y media, podemos afirmar que somos causa y efecto de los acontecimientos más relevantes del país durante el siglo XX. Y esta doble condición nos vuelve confiables ante una sociedad que hoy, avanzado ya el siglo XXI, exige a sus instituciones certeza, firmeza y buena cimentación, pero también flexibilidad y contemporización.
Estamos en uno de los mejores momentos de nuestra historia. Hay vigor, hay corpulencia, hay salud institucional, hay vitalidad empresarial, hay capacidad de refundación, de transformación e incluso de reinvención.